Sal de primavera
Un poemita
Marzo movedizo, atípico y eterno llegó a su fin. En abril, ilusiones primaverales florecen moradas en las copas de las jacarandas y caen derrotadas por las lluvias prematuras detonadas por nuestros parpadeos. Nostalgias estacionales. Lágrimas. ¿Alergias o alegrías? ¿Lamentos o lineamientos? Los colores de las flores: cálidos a la vista, no bastan para vencer el frío interno, un brote de mis huesos. Solución: atravesar los dolores. Con gracia, dar gracias. De todas las primaveras, esta será la que me recuerde que los libros tristes poseen una belleza inmaculada, incomparable. Analogías de las estaciones. Buscarse y refugiarse en los cursos naturales de los árboles, aves, montañas y mañanas. Tu movimiento y mi palpitar. El recorrido de tu sangre. Mi exhalación. Lo que está vivo. Vivo está el fuego. Vivo el cauce de los ríos y los lagrimales. Acábate, primavera, y tráeme el verano. Primavera, no te vayas. Quédate conmigo para siempre y no me sueltes. Llévame contigo y yo te llevo conmigo en un ramo de besos confundidos.




Precioso…
Amoooooooo